Cómo Bukele y su ministra capitana buscan restaurar la disciplina con uniformes, códigos de conducta y educación militarizada


El 14 de agosto de 2025, el presidente Nayib Bukele sorprendió al nombrar a Karla Edith Trigueros, médica y capitana del Ejército, como ministra de Educación de El Salvador. Esta decisión marcó el inicio de una serie de reformas que han generado tanto apoyo como críticas en la sociedad salvadoreña.

Reformas impulsadas por la ministra Trigueros

Desde su nombramiento, Trigueros ha implementado medidas disciplinarias en más de 5.000 escuelas públicas del país. Entre las principales acciones se encuentran;

  • Exigir a los estudiantes asistir con uniforme limpio, cortes de cabello "adecuados" y comportarse con educación al ingresar a clases.
  • Implementar los "lunes cívicos", que incluyen actos patrióticos, himno nacional, oración a la bandera y discursos estudiantiles sobre figuras o hechos históricos.
  • Establecer sanciones como reducción de calificaciones o asignación de servicio comunitario para los estudiantes que no cumplan con las normas.

Objetivos de las reformas

El gobierno de Bukele sostiene que estas medidas buscan fortalecer la disciplina y el orden en el sistema educativo, con el fin de preparar a las nuevas generaciones para los retos del futuro y elevar la calidad del sistema educativo.

Críticas y preocupaciones

Sin embargo, las reformas han generado controversia. Sectores académicos y de derechos humanos, como el Frente Magisterial Salvadoreño, han expresado su preocupación por la militarización de la educación pública y la imposición de normas que podrían vulnerar los derechos de los estudiantes.

Además, algunos críticos señalan que estas medidas podrían desviar la atención de problemas estructurales más profundos en el sistema educativo, como la falta de recursos, infraestructura deficiente y la necesidad de una actualización curricular.

Conclusión

La reforma educativa impulsada por el gobierno de Bukele es una iniciativa ambiciosa que busca transformar la educación en El Salvador. Si bien enfrenta desafíos en su implementación, representa una oportunidad para mejorar la calidad educativa y preparar a las nuevas generaciones para los retos del futuro. Es fundamental que el gobierno continúe trabajando para garantizar la transparencia, la eficiencia en la ejecución de los proyectos y el respeto a los derechos de los estudiantes y docentes.

En este contexto, es importante que la sociedad salvadoreña participe activamente en el debate sobre el rumbo de la educación en el país, buscando un equilibrio entre disciplina y libertad, entre orden y creatividad, para construir una educación que verdaderamente prepare a los jóvenes para los desafíos del siglo XXI.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente